Preparación del área:
Retirar alimentos accesibles para los roedores (granos, restos de comida).
Aplicar medidas preventivas: tapar agujeros, revisar zonas de paso.
Evitar limpiar justo antes del tratamiento para no ahuyentar a los roedores.
Colocación de los portacebos:
Usar guantes para manipular el cebo.
Colocar los portacebos en lugares fuera del alcance de niños, mascotas y fauna no objetivo.
Colocarlos cerca de zonas con actividad de roedores: madrigueras, agujeros, caminos de paso.
Fijar los portacebos al suelo o estructuras si es posible.
Evitar colocarlos en zonas inundables o cerca de sistemas de drenaje.
Dosificación:
Ratones (interior): 20-30 g por portacebo; distancia mínima entre portacebos: 2 m.
Ratas (interior y exterior): 90-100 g por portacebo; distancia mínima entre portacebos: 5 m.
Revisión y mantenimiento:
Revisar los portacebos: cada 2-3 días para ratones, cada 5-7 días para ratas al inicio; luego al menos una vez por semana.
Comprobar aceptación del cebo, integridad del portacebo y retirar roedores muertos.
Recargar el cebo cuando sea necesario.
Finalización del tratamiento:
Retirar los portacebos y el cebo sobrante al final del tratamiento.
Eliminar portacebos y roedores muertos como residuos peligrosos según la normativa local